Tapir Malayo: todo sobre el único superviviente de una familia casi extinta

Durante los millones de años que tiene el mundo, muchas especies han aparecido y han desaparecido constantemente de nuestro planeta.

Y no son precisamente pocas las familias de animales que mantienen escasos miembros aún vivos, uno de los ejemplos más claros de esto es el tapir, o mejor dicho, los tapires.

El tapir, conocido científicamente como «Tapirus», es un animal caracterizado por su inconfundible aspecto y por su escasa distribución.

No es muy común en todo el mundo, y es, de hecho, el único género vivo de una familia de animales que existió hace millones de años, los tapíridos o Tapiridae.

En la actualidad, este género está compuesto únicamente por 5 especies, las cuales se concentran en su mayoría en América, y otra pequeña parte en Asia.

Algo bastante curioso es que, pese a parecerse más a los cerdos, se encuentran relacionados de manera más cercana a los rinocerontes.

De hecho, estos son, por decirlo de alguna forma, sus parientes vivos más cercanos, mientras que los más lejanos serían los caballos, los cuales pertenecen al mismo orden que los tapires.

Descripción física

Tapir malayo: todo sobre el único superviviente de una familia casi extinta

Este animal tiene una apariencia bastante peculiar, es muy parecido a algunos cerdos.

» Su principal característica física recae en su hocico

Cuyo labio superior y nariz se alargan para formar una especie de trompa pequeña, la cual cumple muchas funciones importantes en su día a día.

El tamaño de la trompa varía según la especie, siendo el tapir indicus el que posee la trompa más larga.

» Su longitud varía según la especie

Siendo el más corto el kabomani de unos 130 centímetros de media y el indicus el más largo de 220.

Entre las 5 especies, el promedio de longitud es de unos 190, con 3 de ellas rondando entre los 210 y los 220 centímetros en promedio.

» En cuanto altura, entre las 5 especies hay un promedio de unos 96,5 cm

Siendo el más pequeño en este caso el pinchaque con unos 80 centímetros y el más alto el bairdii con 115 centímetros.

» La cola de un tapir es relativamente pequeña

Puede llegar a medir entre los 5 y los 10 centímetros de largo, aunque en la mayoría de los casos, pareciese que estos no tuvieran una.

» Son relativamente pesados

Suelen rondar entre los 110 kilogramos el más pequeño (kabomani) y los 300 kilogramos (indicus).

Para su tamaño, son animales bastante macizos, y algo difíciles de cargar.

El Tapir Malayo, el animal con un pene gigante

» El color que tienen puede ser castaño oscuro, negruzco, marrón, pardo oscuro y gris oscuro

Por lo general, suelen tener una especie de manchas que se van difuminando a medida que crecen.

En el caso del tapir indicus, estos presentan un color generalmente negro o gris oscuro en la parte frontal del cuerpo y una mancha de color blanco, la cual cubre la espalda o un área relativamente grande de la parte trasera del animal.

» Son de cuerpo compacto muy parecidos a algunos cerdos, aunque con las patas más largas.

Su cuello es robusto al igual que su cara, la cual tiene una forma casi cónica, con un par de orejas redondeadas y de tamaño mediano.

» Poseen pelaje corto y grueso

El cual le facilita moverse por la selva tropical. Este pelaje también tiene la característica que se puede erizar para cumplir una función de intimidación.

De todos, el kabomani es el más pequeño, siendo conocido en Brasil como el “tapir negrito, luego le siguen en tamaño el tapir pinchaque, el tapir terrestris, el tapir bairdii y finalmente el más grande, el tapir indicus.

Hábitat: ¿dónde viven los tapires?

La gran mayoría de las especies que están vivas hoy en día habitan en América, siendo el tapir indicus el único que habita fuera del nuevo continente.

Viven en algunas selvas del sudeste asiático, en gran parte en la península de Malasia, razón por la cual se le conoce como el tapir de Malasia.

La distribución de estos animales va desde México hasta Argentina.

En cuanto al hábitat de estos animales, es importante destacar que se caracterizan por habitar las selvas pluviales y húmedas de América y Malasia, prefiriendo en la gran mayoría de los casos establecerse en lugares cercanos a ríos, lagunas y pantanos.

El agua forma parte importante de su hábitat, y de hecho son excelentes nadadores y buceadores.

Se han registrado casos de tapires que cruzan enormes ríos andando sobre el fondo de estos.

Además, hay que destacar que estos realizan gran parte de sus necesidades fisiológicas dentro del agua, incluso su dieta depende de algunas hierbas que suelen crecer dentro del agua.

En el caso de los que habitan las áreas montañosas, suelen encontrarse principalmente en la región andina de América del Sur, en dónde permanecen y conviven en alturas de más de 1700 metros sobre el nivel del mar.

Allí suelen habitar regiones húmedas y cercanas a ríos y otras fuentes de agua.

¿Qué come el tapir?

El tapir es un animal herbívoro que se alimenta principalmente de plantas acuáticas y hierbas que recoge en los cuerpos de agua de su hábitat.

Esta es una de las razones por las que este animal prefiere este tipo de sitios, debido a que es una gran fuente de alimento.

Además de plantas acuáticas, también se alimenta de raíces, frutas, algunos brotes y hojas.

Otro punto que destacar es que, pese a no ser del todo omnívoro, ocasionalmente añade a su dieta algunos animales invertebrados pequeños que se encuentra, mientras busca alimento.

Claro está, que esto es solo ocasionalmente, y no siempre es común, por lo que no forma parte de su dieta diaria.

Comportamiento y peculiaridades

Si tuviésemos que comparar al tapir con un animal más ampliamente conocido, podríamos decir que su comportamiento es bastante similar al de un hipopótamo.

Esto se debe principalmente a que los hábitos que tiene se centran en gran parte en los cuerpos de agua de la región que habita, ya sean ríos, lagos, pantanos o similares.

Es bastante similar al hipopótamo, que pasa una parte considerable del día en el agua.

» Pueden ser diurnos o nocturnos

Estos animales pueden ser diurnos o nocturnos; aunque en algunos casos pueden adaptarse al medio donde habitan.

Por ejemplo, los tapires que habitan las regiones andinas de Suramérica, tienen tendencia a ser diurnos, mientras que otra gran parte de la población de allí, suelen tener hábitos nocturnos.

Pese a ello, tampoco es raro verlos activos durante el día.

» Son animales solitarios

Una característica importante es que es un animal muy solitario.

Por lo general, no se suelen ver en grupos de más de 3 individuos, y de hacerlo, probablemente haya factores externos que intervengan en ello.

Lo más probable es que los tapires adultos anden solos, mientras que las hembras por otra parte pueden caminar junto a sus crías.

Otro aspecto a tener en cuenta es la época de apareamiento, durante la cual suelen juntarse algunos grupos, aunque solo de fora temporal, ya que una vez pasado el tiempo, estos se van a separar nuevamente.

Otros factores que pueden influir en la presencia de grupos de tapir son los grandes cuerpos de agua como lagunas o lagos, sobre todo cuando estos son escasos en la región que habitan, al igual que áreas de abundante pasto fresco, que suelen ser una buena fuente de alimento.

Para marcar su territorio, similar a los perros, utiliza su orina, así como también unas glándulas especializadas que se encuentran en su rostro y trompa para dejar marcas olfativas y que otros miembros de la especie puedan identificar fácilmente.

» Están muy bien adaptados para la vida en la selva

Algo curioso que sucede con este animal, es que su cuerpo está excelentemente adaptado a vivir en selvas con bastante maleza.

Así, fácilmente puede recorrer grandes distancias sin preocuparse por tener que atravesar la frondosa vegetación.

Esto es una característica importante ya que, en el momento de escapar de sus depredadores, el tapir puede recorrer toda la selva sin lesionarse, mientras que los otros, suelen recibir el impacto del entorno a medida que los persiguen.

Cabe destacar que sus principales depredadores son felinos salvajes como el jaguar o el tigre; los cuales tienen cierta costumbre de aferrarse a sus presas al momento de cazarlas.

Para evitar esto, los tapires utilizan su entorno y tropiezan con la vegetación, atravesándola para así hacer que su depredador los suelte, una estrategia bastante directa que pone a prueba su resistencia.

Claro está, que esto no siempre sale del todo bien, y es muy probable que, al correr despavorido, este animal termine tropezando con algún árbol con tal fuerza que termine desorientado.

De igual forma, lo mejor es no aparecer en su camino cuando está en plena carrera.

» Sus trompas son una parte importante de su vida

Ya anteriormente te habíamos mencionado que la trompa de un tapir es necesaria para su vida diaria.

La razón de esto es que su trompa la utilizan como un medio para alimentarse.

Con ella suelen buscar en los fondos acuáticos de los pantanos o cuerpos de agua donde habitan y de esta forma pueden alimentarse de las plantas acuáticas fácilmente.

Otro punto importante es que, durante la época de reproducción, los machos suelen enfrentarse utilizando sus trompas, por lo que son un factor determinante para el momento de reproducirse.

En disputas territoriales suelen utilizarlas con el mismo propósito.

» Disfrutan del agua y mucho

No son espectaculares nadadores y buceadores por nada, el agua forma una parte importante en su vida.

No solo es una forma de nutrirse, sino que también forma parte importante en su estilo de vida.

Es común que esta criatura tome baños matutinos, esto lo hace sobre todo para eliminar parásitos y cualquier insecto que se aloje en su piel.

¿Ya te habíamos dicho que este animal tiene ciertas costumbres similares a las del hipopótamo no?

Bueno, te sorprenderá saber que una de las peculiaridades de este animal es que, al igual que el hipopótamo, realiza sus necesidades en el agua, o cerca de ésta.

Esto se debe a que el agua tiene cierto efecto de activación en su sistema digestivo y por ello suelen depositar sus heces en el agua.

Adicionalmente, el agua también es un medio de defensa, y es que, al escapar de sus depredadores, este puede sumergirse en el agua y esperar en el fondo para evadir al depredador.

Gracias a su excelente habilidad para bucear, puede mantenerse grandes periodos de tiempo en el agua.

Es por estas razones que la presencia de cuerpos de agua, forma parte importante del hábitat de este animalillo.

Reproducción

El tapir es un animal con un largo ciclo de reproducción, incluso más que el del humano.

Aunque si hay una característica que compartimos, es que no suelen tener muchas crías, cosa similar a nosotros.

Una hembra puede dar a luz a una sola cría, y en muy pocos casos a dos.

Suelen tardar bastante en alcanzar la madurez sexual: los machos la alcanzan entre los 3 y los 4 años, mientras que las hembras lo hacen un poco antes.

Una vez alcanzada la madurez sexual, estos animales suelen buscar una pareja durante su tiempo de celo, el cual, por cierto, puede variar, aunque casi siempre es antes de la temporada de lluvias.

El celo dura entre 4 a 6 días, y la pareja suele permanecer junta durante ese tiempo.

El periodo de gestación es bastante largo, llegando a tardar hasta 14 meses en nacer la cría.

Por cada camada, suele nacer una sola cría, lo cual, acompañado con los largos periodos de gestación, hacen que la población del tapir no crezca con tanta rapidez y el riesgo de extinción sea aún mayor.

Sus crías, no nacen con el mismo pelaje que los adultos. Y suelen ser de un color pardo o gris oscuro con manchas o marcas blancas por todo el cuerpo.

A medida que crecen, estas manchas van desapareciendo, y la cría va tomando el color característico de un tapir adulto.

Futuro: ¿está el tapir en peligro de extinción?

Antiguamente, estas criaturas se podían encontrar en regiones más amplias, como por ejemplo al norte de México y al sur de Estados Unidos, así como también en áreas más amplias de Asia.

Sin embargo, debido a la caza indiscriminada por su piel y su carne, poco a poco su territorio ha ido desapareciendo, lo que ha ocasionado que su población se vea más recluida hacia Centro y Sur América y en una pequeña parte del sur de Asia.

Una baja tasa de reproducción, acompañada con una escasa distribución y rodeado por depredadores, forman una mala combinación que puede llegar a causar la extinción de una de las especies.

Lamentablemente, en la actualidad, las 5 especies de tapir que quedan vivas se encuentran o en estado vulnerable o amenazado, lo cual es una situación bastante grave para esta población.

La razón de esto, se debe principalmente a dos factores: su caza indiscriminada y la destrucción de su hábitat.

Desde hace siglos, el ser humano ha vivido cerca de estos animales, usándose como alimento o por su piel.

Incluso hoy, la carne de tapir sigue siendo un platillo bastante buscado, aunque por suerte en muchos países se han comenzado a tomar medidas para preservar estas 5 especies, sobre todo en Asia, en dónde la población es cada vez más escasa.

Sin embargo, aún con la protección de las leyes, la caza indiscriminada sigue siendo un problema latente, y a esto se le suma el hecho de que esta especie no suele temer al ser humano.

De hecho, el contacto entre esta criatura y el ser humano suele tener dos resultados: o bien este animal se acerca por curiosidad, o simplemente ignora a la persona, como si no estuviera allí.

Justamente esta actitud despreocupada lo hace una presa relativamente fácil para personas con malas intenciones.

¿Sabías qué es el tapir malayo y amazónico?

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